Gracias al check-in on line pude dormir 2 horas la noche del sábado. Si no hubiesen sido menos y todo por culpa/gracias a una larga y especial tertulia en grupo sobre cosas que no se ven, con los ojos.
A las 4.30AM salia de casa, sin maleta.
El aeropuerto estaba aún dormido y el café fluia a chorro.
Llegada a Milano poco antes de las 8AM.
Coches de lujo, gafas de diseño, gomina en el pelo, zapatos brillantes, negro, perfume de hombre. Italia.
Directa a la feria. Impresionante. Mezcla de vidrio y agua. Diseño y elegancia. Ver y ser visto.
A las 15PM mis pies dicen basta. Los hombros sacrifican los catálogos.
Metropolitana.
Piazza Duomo.
Galleria Vittorio Emanuele.
Enciclopedia degli Schemi di colore e di superficie encontrada en una libreria.
Matteo viene a por mi. Sigue igual que siempre.
Piazza Reale, Via Dante, Castello Sforzesco, Parco Sempione, bautizada por mi como Central Park.
Metropolitana de nuevo y cita con el resto. Mamma Grazie, "Joaquino", Carlo y pareja y amigo de Matteo. Parece que nos vimos ayer por última vez.
Cena curiosa en butacas de salón a las 8PM.
Stracciatela bajo la lluvia.
Ducha antes de caer rendida.
Mañana lluviosa.
Aeropuerto de Malpensa, algo confuso.
Confusa también yo sobre si hacerme caso.
Llegada a BCN y salida fugaz por la puerta de llegada.
Polito me espera donde lo dejé pero con 2 dedos más de suciedad.
Prisa.
Llegada mucho antes de lo esperado a DM.
Perfecto... Como le conté a tu antecesor: " Y que le voy yo a hacer, nací en el Mediterraneo".
Y respira.
Y asimila.
Oficina.
Pocos somos los que hacemos este tipo de locuras.
Pero para mi locos son aquellos que no las hacen.
No hay comentarios:
Publicar un comentario