Hoy de nuevo un sueño, una ilusión, explota en frente de mí. Y el gas apesta a dinero y venganza.
Otro globo que, fingiendo tener una vida normal, inflo con ganas y dejo subir.
Uno más que, sin esperar, va a parar a la bombilla caliente del techo.
Hogar dulce hogar, que gran mentira.
Cada uno tiene lo que se merece, prima hermana suya.
Quién lo inventaria..
O echo mano de la criónica y acabo siendo hielo con piel,
o bien,
que apaguen esa maldita luz del techo, de una santa vez.
lunes, 31 de marzo de 2008
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